¿Qué es una residencia de ancianos?
¿Qué es una residencia de ancianos?
Una residencia de ancianos es una residencia para mayores medicalizada, para personas mayores que ya no pueden desenvolverse solas en el día a día y necesitan atención sanitaria de forma regular. Puede acoger tanto a residentes todavía bastante autónomos como a personas dependientes, y debe estar acondicionada para responder a sus necesidades. Contar con personal médico (un médico coordinador) y de enfermería (un enfermero responsable y auxiliares o gerocultores) en el propio centro es imprescindible. El tamaño del equipo médico y de enfermería se fija en función del número de residentes que el centro puede acoger.
En Francia, el término equivalente es EHPAD (Etablissement d’Hebergement pour Personnes Agees Dependantes, literalmente “centro de alojamiento para personas mayores dependientes”). En España, este tipo de centro se llama simplemente residencia de ancianos o residencia geriátrica. Sea cual sea la etiqueta, la idea es la misma: un lugar donde la atención sanitaria está disponible siempre que un residente la necesita.

Qué incluye una residencia de ancianos
El coste de una residencia de ancianos suele cubrir tres apartados diferenciados:
- Apoyo en la vida diaria: todo lo que el centro hace para ayudar a los residentes a realizar los actos esenciales de la vida cotidiana que no son estrictamente médicos, como facilitar mobiliario adaptado a la movilidad reducida, instalar barras de apoyo y rampas de acceso, etc.
- Alojamiento: mantenimiento (limpieza y lavandería), comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y los gastos generales de manutención. Las actividades y el ocio no vinculados a la dependencia de un residente se incluyen en este apartado.
- Atención sanitaria: los cuidados médicos y de enfermería necesarios para tratar el estado físico o psicológico de los residentes, incluidos los cuidados relacionados con la pérdida de autonomía. En Silver Resorts esto suele incluir un auxiliar por residente, para poder ofrecer el acompañamiento más cercano posible.
¿A quién va dirigida?
Se considera persona mayor, por lo general, a quien tiene 60 años o más.

Definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Las residencias medicalizadas están pensadas para personas dependientes de 60 años o más. Cuando una persona necesita ayuda para sus necesidades diarias (atención sanitaria, ayuda para comer, asearse o desplazarse), se dice que es dependiente. Una persona dependiente puede residir en una residencia de ancianos de forma temporal o de forma permanente. Antes de acoger a su familiar, valoramos su grado de dependencia. Esto nos ayuda a entender sus necesidades y a adaptar la residencia en consecuencia.
¿Qué cuidados se prestan?
Las residencias de ancianos están concebidas para personas mayores y dependientes, que a menudo necesitan la intervención de distintos profesionales sanitarios para estar bien atendidas.
Un enfermero responsable desempeña un papel clave en el funcionamiento de una residencia de ancianos: supervisa al personal sanitario y vela por la calidad de los cuidados. En Silver Resorts, en nuestras residencias en Túnez, hemos optado por nombrar médicos coordinadores para que nuestros residentes disfruten del mejor nivel de atención posible.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una residencia de ancianos?
Una residencia de ancianos es un centro medicalizado para personas mayores que necesitan apoyo diario y atención sanitaria. Cuenta con un equipo en el propio centro, con médico, enfermeros y auxiliares, de modo que los residentes con la salud delicada o con la autonomía reducida están atendidos las 24 horas.
¿Cuál es la diferencia entre una residencia de ancianos y una residencia para mayores?
"Residencia para mayores" es un término general que abarca varios tipos de alojamiento. La residencia de ancianos es la opción medicalizada, con un equipo sanitario para personas que han perdido parte de su autonomía, a diferencia de una residencia para personas autónomas, sin atención sanitaria.
¿A quién va dirigida una residencia de ancianos?
Una residencia de ancianos está pensada para personas mayores, normalmente a partir de los 60 años, que han perdido parte de su autonomía y necesitan apoyo médico y diario. La admisión depende de una valoración de las necesidades de cuidado de la persona.
¿Puede una residencia de ancianos rechazar a un residente?
Un centro puede no poder acoger a alguien si su estado requiere cuidados que no está en condiciones de prestar, o si no hay plaza disponible. La admisión siempre va precedida de una valoración del perfil y de las necesidades de la persona.